viernes, 5 de noviembre de 2010

No hay proyectos pequeños para grandes personas.

Teresa Sapey tiene su estudio en Madrid. Cuando se enteró del proyecto del hotel puerta América, quiso participar, pero las puertas estaban cerradas para ella, ya habían otorgado los espacios a los grandes nombres de la arquitectura: Foster, Nouvel, Zaha Hadid... "¿si encuentro un espacio, me dejas diseñarlo?" propuso al cliente. "No existe un sólo espacio disponible." Le contestó, terminando la conversación. Cualquiera se hubiera dado la vuelta y caminado de regreso mirando la banqueta. Pero esta mujer, en cambio, dijo: "¿qué tal el estacionamiento?". Hasta ese momento nadie había pensado que valiera la pena diseñar un estacionamiento. Hoy, es más comentado su trabajo, que el de los otros grandes arquitectos y se ha inventado un nicho de negocio que antes no existía. Ojalá esta historia nos inspire para abrirnos alguna puerta.

1 comentario:

  1. Una lección más de que sí se puede hacer todo lo contrario.

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